La primera jornada de ‘Enofusión 2016’ finalizó con una cata de la bodega alavesa Izadi, que recorrió vinos representativos de sus 25 años de existencia, de la mano de su gerente Lalo Antón y la enóloga Ruth Rodríguez.

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Fue una cata muy especial la que realizó Izadi la noche de este lunes dentro de ‘Enofusión 2016’. La bodega presentó algunos de sus vinos más representativos en estos 25 años de existencia, desde que salió Izadi Crianza, que acaba de estrenar imagen.

La velada abrió con Izadi Blanco FB 2014, un vino fermentado en barrica elaborado en el municipio de Villabuena de Álava. Un dato curioso es que las variedades que integran este vino (80% Viura, 20% Malvasía) se encuentran plantadas entre las uvas tintas de las 180 hectáreas de viñedos de Izadi, por lo que comparte la edad de éstos, de más de ochenta años. La vendimia se realiza cuidadosamente durante tres días completos. En la medida de lo posible se utilizan levaduras autóctonas. De este blanco se producen 20 mil botellas.

Es un vino de color amarillo pajizo con ribetes verdosos; en nariz aparecen notas cítricas, con algunos tostados muy discretos de la barrica; en boca resulta muy fresco, con algo de volumen; en el retrogusto se perciben con mayor claridad sus notas cítricas y de fruta blanca, acompañadas de una madera muy sutil. Lo anterior se consigue debido a que el vino se fermenta en barricas francesas de tostado muy ligero. Además, se realiza un trabajo con sus lías naturales para que el vino adquiera volumen en boca. 

Posteriormente se cató el ya célebre Izadi Crianza 2012, buque insignia de la bodega. Contó Ruth Rodríguez que ese año la situación climatológica había sido normal, sin grandes sobresaltos, hasta la tarde del 24 de julio. Ese día cayó una enrome granizada que dañó parte de los viñedos. Recuerda la enóloga que se le saltaron las lágrimas cuando llegó al viñedo. Sin embargo la decisión fue seguir adelante con las cepas que no sufrieron daños y llegaron a la época de vendimia con una calidad de uva excepcional.

Un vino cuya vendimia se realiza de forma manual, con uva procedente de viñedos de entre 30 y 50 años de edad. Monovarietal de Tempranillo que se elabora con maceración en frío y con crianza en barricas de roble americano (73%) y roble francés (27%). El Crianza 2012 se embotelló en diciembre de 2014, por lo que ya se ha afinado en la botella. “Estamos muy orgullosos de este vino” y lo recordaremos con el tiempo, señaló Ruth. En nariz se aprecia fruta roja, regaliz y tostados ligeros provenientes de la barrica; en boca tiene una buena entrada, no demasiado cálida, con buen volumen, acidez muy balanceada, madera bien integrada y taninos pulidos.

A continuación catamos El Regalo 2012, un vino de finca que representa un auténtico regalo por su cuidadosa elaboración, con uvas de parcelas seleccionadas que rondan los 60 años de edad y plantadas en vaso, por lo que la vendimia se realiza de forma manual. En nariz encontramos toques balsámicos y minerales, recuerdos de ciruela; en boca se aprecian unos taninos dulces bien presentes, madera bien integrada debido a las barricas de roble francés que se utilizan. Un vino moderno de la D.O. Rioja.

Para terminar con los vinos de ese año tan significativo para la bodega, catamos Malpuesto 2012. De color y aroma muy intenso, en boca se percibe la potencia de la fruta muy potente, con la clásica barrica integrada de la casa, aunque en este vino cobra mayor protagonismo dado que se utilizan barricas nuevas de roble francés. Un vino con mucha estructura del que se producen 5 mil botellas.

Una de las sorpresas de la noche fue el Izadi Selección 2011, ya que además de Tempranillo utiliza uvas de la variedad Graciano, lo que le aporta mayor carácter. Realiza una crianza de 29 meses en barricas de roble francés (75%) y americano (25%). La añada de 2011 fue embotellada en enero de 2014. Una mezcla muy interesante que merece la pena probar.

La cata terminó con una sorpresa muy grata, ya que la bodega compartió con los presentes una de sus joyas: Izadi Expresión 2001, procedente de una añada histórica de la zona. Un vino potente a pesar de su edad, en el que se nota su evolución aunque con taninos todavía presentes, que lo convierten en un vino con un potencial de guardia muy grande.

Enhorabuena para Izadi, que además cuenta con un espacio de degustación dentro de las salas de ‘Enofusión 2016’.

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