La madera de las barricas le aporta al vino diferentes características. Depende de si la barrica es nueva o no, si es de roble americano o francés y de múltiples factores determinados por la bodega para conseguir el vino que desea.

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Lo primero que se debe tener en cuenta es que la madera deja respirar a los vinos, por lo que contribuye a desarrollar su capacidad de envejecimiento. El aporte de la madera al vino depende también del tamaño de la barrica, el tipo (si es de roble francés o americano), su tostado (si está muy tostada o poco) y su edad (si es nueva o no). Así hemos dividido los diferentes efectos que tiene la madera sobre el vino:

1. Efecto sobre el color. La barrica tendrá un efecto sobre el color final del vino, tanto del blanco como del tinto. Con la madera se incrementa la tonalidad del vino. La razón es que los taninos de la barrica reaccionan con los antocianos, que son los pigmentos que proporcionan la coloración y que se encuentran en el hollejo de la uva (piel) al inicio de la maceración.

2. Efecto sobre el olor. La madera puede dejar en el vino su característico olor, pero también a especias y a tostados sobre todo. Por ejemplo, la madera puede darnos en los vinos toques de anís, vainilla o regaliz, pero debido a su tueste también nos puede dar sensaciones de café, caramelo o chocolate.

3. Efecto sobre el sabor. Los aportes en el sabor dependen del tiempo que el vino estuvo en contacto con la madera. Por ejemplo, a partir de seis meses de crianza se perciben sabores de vainilla o de caramelo, aunque la madera también aporta cuerpo y estructura.

4. Efecto sobre la durabilidad. Se prolonga la vida del vino debido a que la madera le transfiere taninos que le proporcionan un potencial adicional de envejecimiento. Así, los vinos de guarda habitualmente tienen largas crianzas en barricas.

Debemos matizar que no todos los vinos pasan por una crianza en barrica. Una tendencia reciente es la de producir vinos que expresen con claridad las características de la uva o de la tierra, con una menor presencia de madera. Lo anterior, porque se considera que la madera también ha sido utilizada durante décadas para enmascarar los defectos de un vino.

Lo importante, cuando se recurre a la crianza en barrica, es que exista un equilibrio entre la madera y la fruta, porque no podemos olvidar que, ante todo, la base del vino es la fruta.

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